Los valores de la Navidad

 

Sé que podrás encontrar múltiples definiciones acerca del significado de “La Navidad” y asi, mientras que para unos se ha convertido en:

1º. Un verdadero dolor de cabeza, por los gastos excesivos y estrés que esto implica
2º. Para otros es una mezcla de sentimientos de tristeza, dolor, nostalgia, porque no pueden compartir con las personas que desean por razones diversas
3º. Otros le dan un significado solo de “parranda” festejos, ferias, excesos, viajes de placer, entre otras…

Sin embargo, celebrar la “Navidad” tiene un significado muy grande y poderoso; para darle ese real “valor” va a depender igualmente de tus creencias tanto personales, como religiosas, éticas y morales.

Como no se trata de enfrascarnos en quien tiene la razón, solo quiero compartirte lo que en verdad para mí, es importante de la Navidad y te dejo a continuación, una información relevante que me inspiró y los apartes de un artículo de -la familia.info- en el cual habla de “Los Valores de la Navidad”

La Navidad es una gran oportunidad para hacer de esta fecha, un tiempo de: reconciliación, gratitud, humildad, paz, amor, generosidad, solidaridad, compartir…ya que esta celebración es motivo de alegría, y gozo por el nacimiento del niño Jesús y sus enseñanzas se reavivan, cobrando vida en la humanidad.

Por este motivo tan sublime, estamos llamados -más que nunca-, a hacer de esta celebración un motivo para vivir los valores más representativos que sobresalen de esta tradición navideña; y somos nosotros, quienes creemos, transmitirlas a nuestros hijos, la familia, amigos, etc.

Algunos de estos valores son:
Generosidad
Es el acto de entrega hacia los demás, es donarse cada quien en su máxima expresión de forma desinteresada y amorosa, recibiendo a cambio, la satisfacción que sólo la generosidad puede proporcionar. Practicar en esta especial época de Navidad, ya que existe un propósito enérgico de regalar tanto ayuda material, como espiritual: un gesto amable, una sonrisa, una porción de nuestro tiempo o trabajo, entre otros.
Humildad
El contexto donde se originó el nacimiento del Niño Dios, es la principal representación de humildad. Fue una fiesta espléndida, alegre, pero austera la que se vivió en aquel establo, el día del gran nacimiento y Dios no necesitó comodidades ni lujos para entregarse al mundo. La celebración por su nacimiento era gigantesca en amor y sencilla en lo terreno. Austeridad, sencillez y humildad es lo que estamos invitados a imitar para celebrar la Navidad.
Gratitud
María –madre- nos enseña que la gratitud es humildad -también ante Dios- y es la forma como se reconoce en el otro su donación. Asimismo, es un valor especial de las buenas maneras y es expresión de amor. Ya que en Navidad se acostumbra regalar, también es necesario agradecer. Es importante enseñar a los niños, verdades que les servirán para estimular la virtud de la gracia; una buena actividad, es ser ejemplo dando gracias y compartir ya sea tiempo o apoyo, con niños de escasos recursos económicos o con personas enfermas, etc.
Solidaridad
La Navidad es sinónimo de solidaridad, de cooperación, de servicio, de sensibilidad ante las necesidades del otro. Ser solidarios con la familia, con el compañero de trabajo, con el anciano que cruza la calle… Que no sea solo estas fechas, pero por estos días, encuentras muchas oportunidades para ser solidarios, el espíritu navideño hace que los buenos sentimientos afloren y se actúe en consecuencia. Practica la solidaridad con quien necesita una mano amiga, consuelo, o ayuda de otra índole.
Paz y Reconciliación
“Navidad, es la fiesta dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprendemos de un Dios compasivo.” En Navidad no hay lugar para el rencor. Es el momento propicio para retractarse por una ofensa, para acercarse a quien te ha agredido, también para perdonar y olvidar a quien nos agravió, para sorprender con un gesto cariñoso, para repartir nuestro amor a todos aquellos que nos rodean.
Del perdón nace la paz. La paz es el estado pleno que se vive cuando hay perdón, donación, gratitud y cooperación; es el producto que surge del conjunto de valores. Navidad es paz, el natalicio de Jesús así lo transmite, es su deseo imperante hacia la humanidad: “paz en la tierra”.
Amor y Esperanza
El nacimiento del Niño Dios es la representación majestuosa del amor. Amor simbolizado en José y María, en su pleno abandono para recibir a Jesús en cuerpo y alma. Por ello la familia es sagrada, es el emblema del amor y de ahí que la Navidad sea la celebración familiar más estupenda del año, puesto que el Niño Dios nace en cada núcleo familiar, como símbolo de esperanza y fortaleza.
La Navidad es la ocasión para que aquellas familias que están débiles, se fortalezcan; las que estás apartadas, se unan de nuevo; para las que están heridas, se sanen…

En esta Navidad, hagámonos conscientes de cada valor que el Niño Jesús trae al mundo y también llevemos dicha toma de conciencia a la acción.

Gladys Ochoa
Mentora | Coach
Reinvención y Mentalidad de Éxito

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